Compartir un regalo personal es como compartir la ultima pieza de papas a la francesa en tu plato, el último trago de agua de limón en la jarra de cerámica y el último de los dias antes de emprender un viaje.
Hoy editando las fotografías que he ido acumulando, me encontré este milagro, yo lo llamo así porque fue un momento solemne donde escuche a Dios llamar mi atención para algo que he querido ignorar desde el sábado a la 1:22 am.
Ésta fotografía representó el mismo escenario que me topé al bajar el panel con el Sr. de fletes y mudanzas Tepoztlán. Muchos focos -27 exactamente- pero; solo uno permanecía encendido por el falso contacto que el movimiento le regaló a su existencia, yo decidí desconectarlo para repararlo después y que no consumiera las pilas AA que alimentaban su luz.
……..
Una luz
Un foco
Una foto
Un equipo
Un momento
Un día
Una mujer
Un capricho
Una emoción
Un abrazo
………..
Un hombre manejando por una autopista, un auto, una noche.
Un hombre manejando una presentación de una vida, una noche.
Una mujer manejando con un taxista, un taxi por una calle.
Una mesa que es una puerta que esta en un lugar.
Un error dentro de un accidente, dentro de un momento de buena suerte.
Una de nopales con queso.

Lo que en un principio parece tan triste, tan solo en el mundo, tan abandonado, tan incomprendido se sostiene de 2 más, 2 patas que sostienen a la mesa, 2 baterias AA marca esteren, 2 personas más, 2 centavos más, 2 minutos más.

Aquí va mi nombre y algún mensaje de gratitud, reflexión, compasión, amor y saludos.